Reseña

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El cuento de la niña

Teníamos una casa alquilada para pasar unos días en la
playa (era la primera vez que pasaríamos unos días en la
playa juntos). Pero la niña –de cinco años entonces-
me dijo que no quería ir al mar porque tenía miedo de en-
encontrar alguna cosa: una pierna, un brazo, corazón, algo
desgarrado o mutilado entre las algas. Pensé mucho en
esa “marca de agua” en el mar. También en los bañistas y
en frágil muro donde nos sentamos de espalda al
olor de la resaca. La ciudad es lo que vemos y lo que está
sumergido es doble como su trasparencia. El agua que
delimita la otra orilla siempre esta por detrás y por debajo,
adelantándose. Es un mar que no miramos, pero que reapa-
rece en cada bocacalle. Reaparece y se esconde, para
exigirnos su visión. Pensé en las algas enredadas a restos
humanos de un paisaje, y sentí las exigencias de ese mar,
su maremoto. Desde entonces, no he vuelto a mirarlo.

 



 


La presente selección pertenece  al libro " Otras cartas a Milena"

Publicado Ediciones Unión 2004.